gatosencalientacamas:

Tota.

nadie conoce el origen de tota, solo su dura vida como callejera en punta brava, robando a los pescadores, cazando pichones de tero para poder comer tota tuvo un hijo, un pequeño barcino y feroz con una pata chueca  fueron una pulgosa familia feliz, pero un día alguien lo arrancó de su lado ella vagó solitaria hasta que un día fue metida en una jaula y llevada a un lugar desconocido. ni en esos momentos su cáracter mostró señal de debilidad! así tota, con el respaldo de su experiencia delictiva, comenzó una carrera vertiginosa hasta convertirse en el capo de la mafia felina de los tejados de cordón. sus tácticas son variadas, propios de un frío y calculador criminal como depositar gorriones degollados sobre las camas que no le permiten habitar no le faltan enemigos. ¡dónde se ha visto un capo hembra! dicen los machos en los muros, durante sus cónclaves nocturnos. pero la indignación de esos gordos sin huevos no hace mella en tota,  que desde la cálida comodidad de su poltrona mira el mundo con sabia serenidad. 

gatosencalientacamas:

Tota.

nadie conoce el origen de tota, solo su dura vida como callejera en punta brava, robando a los pescadores, cazando pichones de tero para poder comer tota tuvo un hijo, un pequeño barcino y feroz con una pata chueca  fueron una pulgosa familia feliz, pero un día alguien lo arrancó de su lado ella vagó solitaria hasta que un día fue metida en una jaula y llevada a un lugar desconocido. ni en esos momentos su cáracter mostró señal de debilidad! así tota, con el respaldo de su experiencia delictiva, comenzó una carrera vertiginosa hasta convertirse en el capo de la mafia felina de los tejados de cordón. sus tácticas son variadas, propios de un frío y calculador criminal como depositar gorriones degollados sobre las camas que no le permiten habitar no le faltan enemigos. ¡dónde se ha visto un capo hembra! dicen los machos en los muros, durante sus cónclaves nocturnos. pero la indignación de esos gordos sin huevos no hace mella en tota,  que desde la cálida comodidad de su poltrona mira el mundo con sabia serenidad.